Esta foto la disparé yo en Madrid, 2009, desde la acera del Círculo de
Bellas Artes, tras compartir grata tertulia y vermú con Edith Márquez y
don Tomás Onaindia. La anécdota breve es que, al final de esa tarde de
septiembre, se celebraba una boda en la iglesia de enfrente y me puse a
fotografiar en ráfagas. Me encantó esa banalidad de que se atravesase un
autobús, emborronando la imagen. Rescato yo el rostro de la mujer de
verde que ¿mira al cielo madrileño para que el cielo la vea?
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